Poco a poco fuimos separando nuestros labios, finalizando aquel tímido pero dulce beso.
Abrí mis ojos lentamente mientras Niall hacía lo mismo. Nos miramos fijamente, y mientras me acariciaba de una forma tierna la mejilla, sonreímos.
-Te quiero Soph...
-Te quiero Niall...- Susurramos.
Me abrazó fuertemente y yo le correspondí abrazándole también.
Me sentí tranquila entre sus brazos, como protegida... Era un momento muy agradable.
De fondo se seguía oyendo el choque de las gotas de lluvia contra el suelo, aunque el sonido cada vez era más leve. Estaba parando de llover.
Anochecía. Miré mi reloj y eran casi las 10. Exactamente, faltaban 20 minutos.
-Que ocurre? -Preguntó Niall al verme mirar el reloj.
-Se hace tarde, debo irme... -Suspiré. No quería marcharme, quería pasar más tiempo con el.
-Quieres que te acompañe a casa? -Su voz parecía temblar, no sé si era por el frío o por vergüenza.
No me lo pensé dos veces y contesté.
-Sí.
Parecía calmado después de mi respuesta.
Se recolocó su gorra y sus gafas y nos pusimos en camino.
No había mucha gente en la calle, apenas unas pocas personas paseando con sus paraguas.
Mientras veía como iban encendiéndose las luces de las calles, Niall pasaba su brazo por mis hombros y me arrimaba a el.
Me gustaba demasiado.
Al poco rato llegamos al portal del edificio, y me subí al escalón que había delante haciéndome quedar a la altura de James.
Sostuvo mis manos y agachó la cabeza, parecía preocupado por algo.
-Sophia... Puedo subir a tu casa? -Me puse algo nerviosa, me daba vergüenza que subiera a casa, así que...
-Verás Niall... Es que la casa está desordenada y... -Sinceramente, era todo lo contrario, estaba demasiado limpia, creo que hasta podría usar el suelo como espejo.
-Tranquila, no me asustaré. -Soltó una pequeña risa que me dejó embobada, y no tuve más remedio que aceptar.
-Está bien, sube.
Ya arriba le hice un pequeño tour por toda la casa y, por la cara que ponía, parecía gustarle.
-Bueno, que te parece?
-Pues me parece que... Has exagerado mucho, yo no veo el desorden por ninguna parte! -Se echó a reír y yo con el, tiene una risa contagiosa a la vez que divertida.
Seguíamos empapados, por lo que decidí cambiarme de ropa.
-Niall, yo voy a cambiarme de ropa, y tu debería hacer lo mismo o pillarás un resfriado, ven, te dejaré algo de mi hermano.
-Yo prefiero enfermar, así tu podrías hacer de mi enfermera. -Me miró mientras sonreía y se mordía el labio inferior a la vez que me guiñaba un ojo. Eso hizo que me sonrojara.
-No digas estupideces! -El se reía mientras yo intentaba disimular mis mejillas rojas.
Le llevé hasta la habitación de mi hermano y le dejé unos pantalones de chándal negros y una sudadera azul oscuro.
-Ten, esto tiene que servirte.
-Gracias Soph. -Volvió a sonreír.
-Cámbiate aquí si quieres, yo iré a mi habitación. -Le respondí con una sonrisa.
-No podemos cambiarnos juntos? -Empezó a reírse de nuevo. No me tomé la molestia de contestarle, simplemente me reí con el.
-Cuando acabes espérame en el salón, vale?
-Si.
Me fui a mi cuarto y me puse un pantalón corto de deporte gris y una sudadera del mismo color que la que le había dejado a Niall.
Cogí una toalla y me fui secando un poco el pelo mientras caminaba a través del pasillo de camino al salón. Niall estaba mirando las cosas que había sobre las estanterías.
-Niall, voy a preparar algo de comer, quieres algo? -Que pregunta más estúpida, como no va a querer comer nada? Es Niall James Horan! Adora la comida!.
-Si! Tomaré lo mismo que tú.
-Vale. -Le sonreí y el hizo lo mismo.
Me fui a la cocina y preparé unos spaghettis, se me daban bastante bien.
Al cabo de un rato regresé a la sala para avisar a James de que la comida estaba lista. Estaba ojeando un libro, y parecía interesado en el. No pude ver bien de que se trataba, pero daba igual.
Fuimos a cenar.
La verdad estaba algo nerviosa por si no le gustaban los spaghettis. Pero pronto me demostró que le habían encantado.
-Sophia, cocinas genial! -La cara de sorpresa que puso hizo que me echara a reír.
-Gracias Niall. -Dije sonriendo.
Nos levantamos de la mesa y empecé a recoger, Niall se acercó a mi y rodeó mi cintura con sus brazos.
-Quieres comer algo más?
-Mmm, me apetece algo dulce.
-Hay chocolate si quie... -Antes de acabar la frase, me calló con un beso.
-Tus besos ya son dulces para mi. -Me sonrojé y sonreímos los dos. Sonó su teléfono, decidió ir a la sala. Me dio un beso en la frente y se fue dentro. Yo cogí el chocolate y lo dejé en la mesita del salón por si le apetecía comer después de hablar.
Volví a la cocina y terminé de recoger.
Al cabo de un rato escuché a James reírse, no paraba. Fui dentro y le ví con el libro de antes en las manos, me acerqué para ver que pasaba y descubrí que era un álbum de fotos.
-De que te ríes tanto Niall?
-De esto. -Entre risas me enseñó una foto. Una foto de cuando tenía cinco años, de carnavales, y... iba vestida de pollo. A mi madre le gustaba vestirme de animales en carnavales, decía que estaba 'muy mona'.
-No mires esa foto! -Intenté quitarle el álbum de las manos, pero no fui capaz. Volvió a recurrir a la táctica de hacerme cosquillas para que parara.
Terminamos tirados en el sofá, él encima de mi, con sus manos sujetando las mías a ambos lados de mi cara.
Os recuerdo que a mi las cosquillas me ponen y, en ese momento, estaba demasiado excitada.
Nos miramos fijamente, y los dos nos mordimos el labio, pude notar como mi corazón empezaba a latir cada vez más y más fuerte.
Niall fue descendiendo su cabeza lentamente hasta que nuestros labios se tocaron. Empezamos a besarnos despacio.
Sus labios sabían a chocolate.
Poco a poco fue soltando mis manos, y dejó reposar una de las suyas cerca de mi cara, mientras la otra la bajó hasta mi abdomen.
Yo acaricié su pecho con una de mis manos y volví a sentir su pulso acelerado. Deslicé mi otra mano por su cuello, provocándole un escalofrío que le hizo parar de besarme, suspirar y soltar una leve sonrisa.
Después de unos segundos continuamos con lo nuestro. Seguimos besándonos durante un buen rato, hasta que James subió un poco mi sudadera, dejando mi vientre al descubierto. Acarició mi barriga durante un breve instante y...
Un sonido hizo que nos separáramos alterados, nos reincorporamos y busqué la causa de aquel sonido que nos había echo parar.
Era mi móvil. Mi hermano me estaba llamando.
-Hola Jason, que pasa?
-Sophia, estás en casa?
-Si, por qué?
-Vale. Llego en cinco minutos.
-Vale...
''Mierda'' Pensé. Mi hermano estaba llegando y Niall estaba aquí en casa.
-Que pasa? -Preguntó Niall asustado al ver mi cara de preocupación.
-Mi hermano está llegando, tienes que irte...
-Valla... Bueno, no pasa nada...
Se podía notar en nuestras voces la decepción.
Nos levantamos del sofá y le acompañé hasta la puerta.
Nos despedimos.
-Adiós Sophia, que duermas bien. Te quiero. -Me besó en la frente y sonrió.
-Adiós James, te quiero.
Cerré la puerta despacio. Inspiré y expiré. Volví a la sala y me dejé caer en el sofá donde, hasta hace un momento, nos besábamos Niall y yo.
Al poco rato llegó mi hermano con Kassandra.
Jason me saludo y fue a su cuarto. Estuvo rebuscando en sus cajones.
-Sophia, donde está mi sudadera azul? -Mierda! Me había olvidado, Niall se había llevado la ropa de mi hermano y se había dejado la suya aquí. Por suerte la suya estaba en mi habitación y Jason no la vería...
-No lo sé, estará en tu armario, tienes muchas sudaderas, seguro que está en medio de todas ellas. -Intenté aparentar normalidad.
-Tienes razón... Ya la buscaré.
Me levanté del sofá y fui corriendo a mi cuarto para esconder la ropa de Niall. Aun estaba húmeda, pero no podía ponerla a secar o mi hermano la vería.
La guardé tal y como estaba. La lavaría y la secaría mañana. Cuando mi hermano se fuera a trabajar.
Era tarde, así que puse la música en un volumen bajo. La canción que puse fue 'Moments'.
Me envolví entre las sábanas de mi cama y mientras escuchaba el solo de Niall en la canción, pensaba en él.
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