viernes, 28 de diciembre de 2012

Fight for your dreams. Capítulo 9 'Te prometo que...'



La suave brisa que entraba por la ventana se deslizaba por una parte de mi cuerpo desnudo y un escalofrío me hizo despertar.
Abrí los ojos lentamente y vi que Niall no estaba en la cama 'Donde estará?' me pregunté.
Me puse la ropa interior y busqué mi ropa, pero la camisa que Niall había tenido puesta la noche anterior fue lo primero que encontré y me la puse para levantarme e ir veloz a cerrar aquella ventana.

Estaba amaneciendo, y los rayos de sol iluminaban aquella cama en la que, hacía una horas los dos nos hicimos uno.
No pude evitar morder mi labio y sonreír al recordar aquello. Me sentía... Como si hubiera vuelto a nacer, era una sensación extraña, pero estaba a gusto conmigo misma. Tranquila y feliz al mismo tiempo. 

-Valla, ya te has despertado? Que pena... 
-Como qué que pena?
Niall se fue acercando a mi y pasó sus manos por mi cintura.
-Quería acostarme a tu lado de nuevo, te ves preciosa durmiendo. 
Acarició mi mejilla y me dio un tierno beso.
-Niall... Gracias por todo... Por lo de anoche... 
-No. -Sujetó mi barbilla y alzó mi cara para que nuestras miradas se clavaran una en la otra. -Gracias a ti por existir. Por aparecer en mi vida... Te quiero Sophia.
Acercó mi cara a la suya y nos fundimos en un corto pero dulce beso.

-Bueno, ya que estás despierta, que te parece si vamos a desayunar fuera? Yo invito.
-Me parece bien. Voy a cambiarme, espérame abajo.
-Vale. Por cierto Sophia... Esa camisa te queda muy bien, podrías ir así vestida siempre. -Dijo mirándome deseoso de arriba a abajo mientras se mordía el labio.
Yo me sonrojé y me reí. Niall, ante mi reacción, soltó una leve sonrisa.

Me cambié rápido y bajé; allí estaba Niall, esperándome en la puerta, llevaba aquellas gafas negras y la gorra que tenía puestas el día que nos conocimos. Estaba tan guapo...

-Ya estoy, nos vamos?
-Si, vámonos. 
Me dio la mano y sonrió. 
Empezamos a caminar y en poco tiempo llegamos a una cafetería, entramos y pedimos. 
Niall, como no, se pidió mil cosas para comer. 
No sé, pero me resultaba divertido verle comer, se veía muy mono.
-Nunca había conocido a una persona con tanto apetito como tú. -Él soltó unas risas ante mi comentario.
-Tranquila, te acostumbrarás. -Volvió a reír, y yo igual, pero mi sonrisa fue falsa, era una mezcla entre alegría y tristeza. 
En ese momento me había acordado de lo que pasaría en unas semanas. Si, el verano se acababa y, contra mi voluntad, yo regresaría a España en breves. 
Niall me miró extrañado, como si supiera que algo me pasaba.
-Soph, estás bien?
-Si, estoy bien. Por qué?
-Pareces preocupada. 
-No me pasa nada, tranquilo. 
-De verdad? Sabes que puedes contarme lo que quieras, voy a apoyarte en todo y ayudarte con lo que pueda.
-De verdad Niall, estoy bien, todo está bien. Es solo que estoy cansada, nada más...
-De acuerdo... 
No pareció convencerle mi coartada del cansancio, pero aun así se olvidó del tema y, yo, hice lo mismo. 

Terminamos el desayuno y nos fuimos.
Estuvimos hablando mientras paseábamos y la mañana se me pasó volando. 
Al pasar cerca de un Starbucks una avalancha de chicas vino hacia nosotros, corriendo y gritando. Al parecer se habían percatado de quien era mi acompañante. Y es que aun con gafas y gorra, era fácil reconocer al famoso Niall James Horan.
El susto y los nervios provocaron que le soltara la mano, agachara la cabeza y me apartara un poco de él. 
Me miró extrañado por lo que había hecho pero antes de que él hiciera nada, las chicas llegaron a donde estábamos.
Se sacó varias fotos con las fans y firmó algún que otro autógrafo. 
Casi nos íbamos cuando una de ellas se fijó en mi y me preguntó quien era y por qué estaba paseando con el. Yo seguía con la cabeza baja y entre titubeos solté unas palabras:
-Soy Sophia, una amiga de Niall.
-No. -Replicó Niall. Agarró mi mano y continuó. -Ella es mi princesa.
Todas las fans, incluida yo, nos quedamos boquiabiertas después de sus palabras. Yo me sonrojé de nuevo y fue entonces cuando Niall me acercó a él y me dio un beso delante de todos.
Durante ese instante que duró nuestro beso, miles de flashes nos iluminaron. En poco tiempo todo el mundo se enteraría de nuestra relación que, hasta ahora, había sido secreta. 
Cuando nos separamos, las fans empezaron a sonreír y aplaudir.
La verdad, después de todos los dramas que algunas montaban en las redes sociales cuando uno de los chicos salía con alguien, me esperaba algo peor. Pero al ver sus reacciones me alegré bastante. 
Algunas de ellas hasta quisieron hacerse fotos conmigo. Eran un cielo.
Nos despedimos de todas ellas y seguimos nuestro camino mientras reíamos por lo ocurrido.
-Bueno, además de mi apetito, también tendrás que acostumbrarte a esto.
-Podré hacerlo, no te preocupes.
-Aunque...
-Que pasa?
-No todas te tratarán así...
-Lo sé. Pero no me importa. Mientras estés a mi lado, me da igual lo que digan. 
Niall sonrió con mis palabras y me dio un beso en la mejilla.

Seguimos andando y a los pocos minutos llegamos a un parque.
Nos miramos y sonreímos; en aquel parque habíamos iniciado aquella estúpida guerra de cosquillas que nos había llevado a terminar tirados en el césped y más tarde a darnos nuestro primer beso. 
Algo en mi interior hizo que mi pecho pareciera hundirse, los recuerdos volvieron a hacerme pensar en que, dentro de poco, todo aquello acabaría.

Niall volvió a notarme mal, me obligó a sentarme en un banco y volvió a preguntar.
-Soph, por favor, dime que te pasa.
-No me pasa nada, es solo que...
-No me digas que estás cansada porque no me lo creeré. -Dijo sin dejarme terminar la frase.
-Niall...
-No Sophia, no hay excusas que valgan. Por favor, dime que es lo que hace que estés así, decaída.
-Está bien. -Suspiré. -Ya sabes que solo estoy aquí pasando las vacaciones... Que en poco tiempo me iré...
-Si, lo sé... 
-Pues tengo miedo.
-Miedo? A que tienes miedo?
-A que todo esto acabe. A no poder volver a perderme en tus ojos, a besar tus labios, a acariciar tu pelo, a ver tu perfecta sonrisa, a oler tu perfume, a no poder volver a dormirme escuchando el latido de tu corazón... Miedo a que lo nuestro no se quede en más que un amor de verano. Tengo miedo a perderte... -Las lágrimas brotaron de mis ojos de repente. Niall se levantó y se arrodilló enfrente de mi imitando la típica postura de 'pedida de mano'.
Apartó mis manos de mi cara y las dejó sobre mis rodillas. Con una mano me sujetó la barbilla y buscó mi mirada.
-Sophia, nada de eso pasará. Puede que el verano se acabe pero, recuerda, eres mi princesa y no te voy a abandonar nunca. Haré lo imposible por estar cerca de ti. Prometo que tú serás la única dueña de mis besos, la única que hará que me pierda en una mirada y que la primera persona que veré cada mañana cuando me despierte, serás tú. Sophia, te prometo que mi amor por ti, será eterno.

Sus palabras se clavaron en mi corazón y me hicieron llorar, pero esta vez eran lágrimas de amor y felicidad. 
Me puse de pie y le ayudé a reincorporarse para abrazarle.
-Niall, yo... -No me salían las palabras, solo era capaz de llorar.
-Tranquila pequeña... 
Su tono de voz y la forma en la que me acariciaba el pelo hizo que me calmara un poco. 
Me pegó más a él hasta que pude notar el latir de su corazón y me susurró al oído:
-Sophia, te prometo que nada ni nadie podrá separarnos.


viernes, 7 de diciembre de 2012

Fight for your dreams. Capítulo 8 'Moments'


Apenas había pasado una semana desde que Niall se había ido.
Desde entonces, yo pasaba el tiempo encerrada en mi habitación y me limitaba a dejar pasar los días, observando la ciudad desde el alba hasta el anochecer.

La verdad, me sentía algo ridícula, como dirían algunos, estaba deprimida por una tontería. Niall iba a volver en unos días. En cambio yo estaba triste, como si se hubiera ido para siempre…

Me recosté en mi cama y cerré los ojos para descansar pero algo me interrumpió: El leve llanto de un niño pequeño.
Al principio me parecía extraño, ‘un bebé en casa?’ pensé. Pero pronto me acordé de mi sobrino, el pequeño James.
Si, lo sé, ‘como me podía haber olvidado de él?’os estaréis preguntando, la respuesta está en que, como dije antes, yo llevaba día sin salir de mi cuarto, aislada de todo cuanto me rodeaba y, contra mi voluntad, había olvidado la existencia de mi sobrino por completo…
Pasaron unos instantes y nadie había ido a ver que le pasaba al pequeño. Estúpida de mí. Ahora me acordaba, Sandra y Jason había salido a comprar unas cosas y me había dejado a su cargo. Me levanté rápido de cama y fui a buscarlo. Me asomé despacio a su cuna, allí estaba, llorando.
Lo cogí y lo dejé descansar entre mis brazos y al instante dejó de llorar. Sonreí de forma sutil:
-Que pasa? Llorabas por que querías estar con tu tía? -El pequeño hizo una mueca imitando una sonrisa y cerro despacio lo ojos, quedándose dormido al instante.
Dejé que se quedara en mis brazos un rato más y lo volví a acostar en su cuna. Besé su frente y me quedé observándole hasta que llegaron mi hermano y Sandra:
-Valla, por fin te dignas a salir de tu habitación. –Dijo Sandra sonriendo mientras me abrazaba fuertemente.
-Sophia! –Continuó mi hermano. –Por fin te dejas ver, pequeña. –Me ha llamado pequeña? Así era como me llamaba Niall, pequeña… Sentí una angustia en el pecho y las palabras no me salían, así que solo reí.

Pasaron unos minutos y me calmé, por lo que pude tener una conversación con ellos dos.
Echaba de menos esas charlas.

Mientras hablaba con ellos me olvidé de Niall, no por completo, pero si lo suficiente como para no estar tan deprimida como antes…

Los días seguían pasando y cada vez estaba más cerca el día en que Niall regresaría. Estaba ansiosa por volver a verle. Desde que se había ido no habíamos hablado, solo veía fotos de los conciertos y demás en internet.

El día anterior a la llegada de Niall visité Twitter y vi un tweet de él que hizo que me sonrojara, me emocionara y me dieran ganas de llorar: “I miss you… S.”
Pero claro, esa ‘S’ dio mucho de que hablar en la red social, y es que miles de fans se volvieron locas y se preguntaron quien podría ser esa chica cuyo nombre empieza por ‘S’.
Me gustaría haber podido decir que esa chica era yo, pero posiblemente nadie me creería.
Apagué el ordenador y me dormí.

Al día siguiente me desperté por el sonido de mi móvil. Acababa de recibir un mensaje:
“Sophia, ya hemos llegado a Londres. Me muero de ganas de verte, pero… Tendré que esperar a que anochezca.
He preparado algo especial…
A las nueve pasará alguien a recogerte.
Hasta esta noche, pequeña. Te quiero.
     Niall.”

Algo especial? De que se trataría? No importaba, sería especial siempre que fuera con él.

Me sentía demasiado emocionada, estaba como hiperactiva corriendo y saltando por todos lados.
Aunque faltaban horas para verle, yo ya estaba buscando que ponerme para la cita.
Con el ruido desperté a Sandra que vino a mi cuarto para ver que pasaba:
-Sophia, que estás haciendo? –La miré sonriendo y me acerqué a ella.
-Está Jason en casa?
-No, ha ido a trabajar. –En seguida tiré de ella hacia dentro y cerré la puerta. –Sophia, se puede saber que pasa? Estás demasiado alterada.
-Verás Sandra… Te acuerdas de lo que te conté? Del chico que me gusta?
-Si, ese chico del cual no puedo saber el nombre. Que pasa?
-Tengo una cita con el esta noche y… -Sandra me interrumpió y empezó a saltar y reír como yo antes.
-Eso es fantástico! Y dime que te vas a poner? –Parecía más emocionada que yo, resultaba divertido, pero a la vez daba miedo.
-Ese es el problema, que no sé que ponerme… Necesito tu ayuda Sandra… -Sandra había pasado años trabajando como estilista profesional, si tenía dudas sobre moda, ella era la persona a la que debía preguntar.
-No te preocupes, rápido, vístete y nos iremos de compras!

Así fue, nos preparamos Sandra, el pequeño James y yo y nos fuimos de compras por Londres.
Vimos cientos de tiendas, y en cada una en la que entramos, Sandra me hacía probarme miles de vestidos. Terminé odiando la ropa.
No encontrábamos nada que me fuera bien: Unos eran demasiado largos, otros eran horteras y otros demasiado sencillos, los que me gustaban a mi no le gustaban a Sandra y viceversa…
Nos habíamos dado por vencidas cuando, mientras estábamos sentadas en un banco, el vestido de un escaparate nos llamó la atención. Si, ese era el perfecto:



Llegué a casa y dejé el vestido encima de cama, estaba deseando ponérmelo.

Pasaron unas horas y empecé a prepararme.
Me acordé de un conjunto de ropa interior que había comprado en España y que aun no había estrenado. Lo cogí de mi armario y me paré a pensar en si de verdad ponerlo o no:



Finalmente me puse aquel conjunto, la verdad, es que me quedaba muy bien.
Me puse el vestido, unos tacones blancos, algún complemento, una chaqueta vaquera y un poco de perfume.
-Puedo pasar? –Se oyó a Kassandra desde el otro lado de la puerta de mi cuarto.
-Si, pasa.
-Wow! Sophia estás preciosa.
-Gracias Sandra
-Pero… Tenemos que hacer algo con ese pelo. Ven te haré un recogido. –Kassandra me peinó y me maquilló un poco. 

Ya estaba lista. Y ya eran casi las nueve por lo que me despedí de Sandra y bajé. Allí estaba una preciosa limusina negra aparcada frente el portal de casa. Me subí y en menos de diez minutos llegamos a una gran casa.
Me bajé del coche y me acerqué al portal, timbré y Niall me abrió la puerta. Llevaba puesto un traje, estaba demasiado guapo.
-Niall!
-Sophia! –Me abalancé sobre el para abrazarle, y el hizo lo mismo.
-Te he echado de menos –Dije con las lágrimas apunto de salir.
-Y yo a ti pequeña… No he parado de pensar en ti todo el tiempo… He preparado algo para ti aprovechando que tenemos la casa para nosotros solos. –Me agarró la mano, me adentró en la casa y me vendó los ojos con un pañuelo blanco.
-Para que es esto?
-Es una sorpresa. Ahora lo verás. –Me llevó caminando de la mano unos segundos, hasta que nos paramos. Estaba nerviosa. Me soltó y se puso detrás de mi para agarrarme ahora por la cintura. –Ya puedes mirar. –Susurró en mi oído. Y así fue, me quité aquella venda y contemplé un precioso jardín adornado con velas, y una pequeña mesa con la cena colocada en el centro. –Te gusta?
-No, no me gusta. Me encanta, es precioso. No tenías que haberte molestado. –Me giré hacia el, sonreímos y nos besamos.
-Por ti, esto y más. –Volvió a besarme y me llevó de la mano hasta la mesa. Nos sentamos a cenar y mantuvimos una agradable charla.

Al acabar Niall y yo nos sentamos en el césped para contemplar las estrellas.
-Espérame aquí, en seguida vuelvo.
-A dónde vas?
-A por la segunda parte de la sorpresa. –Sonrió, me dio un beso en la mejilla se levantó y se fue. Me dejó intrigada.

A los minutos volvió con su guitarra y se sentó en frente de mi.
-No he conseguido encontrar las palabras adecuadas para decir lo que siento por ti, pero esta canción puede servir… -Adivinad que canción era… Exacto, ‘Moments’. No pude evitar soltar unas lagrimas mientras la cantaba y me miraba fijamente a los ojos. Tampoco pude evitar besarle apasionadamente cuando terminó la canción.
-Niall, gracias. Por todo. Te quiero… -Volví a besarle, y así estuvimos durante un buen rato hasta que, ardiendo en mi interior, le pregunté algo a lo que estaba deseando que dijera ‘si’. –Niall… El otro día nos interrumpieron, pero como has dicho antes, ahora estamos solos y…
-Quieres que lo hagamos…? –Me sonrojé, pero si, eso era lo que quería.
-Si… Pero solo si tu quieres. –No me contestó, solo sonrió, se levantó y me ayudó a mi a levantarme del césped.

Me llevó dentro de la casa, subimos las escaleras y llegamos hasta su habitación.

Nos sentamos en su cama y empezamos a besarnos de nuevo.
Empezó a subir la temperatura y la ropa empezaba a sobrar. Nos quitamos las chaquetas y seguidamente Niall se quitó la camisa y los pantalones, quedándose en ropa interior. Y mientras yo acariciaba su torso el desabrochaba mi vestido.
Mi corazón comenzaba a ir más rápido, y cuando me desprendí de mi vestido y me quedé en ropa interior, me avergoncé un poco.
-Valla… -Dijo sorprendido y mirándome deseoso.
-Que pasa?
-Estás tan preciosa con ese conjunto, que me da pena tener que quitártelo. –Se mordió el labio y yo me lancé sobre el dejándole tumbado en la cama y yo encima de él, aunque ese momento no duró mucho porque pronto me volteó y se quedó el encima de mi.
Separó sus labios de los míos despacio y los deslizó hasta que estos se encontraron con mi cuello. Empezó a besarlo dulcemente y, a la vez, acariciaba mi vientre con su mano. Mi pulso se aceleraba, demasiado, así que quité su mano de mi barriga.
-Pasa algo? –Preguntó Niall preocupado por mi reacción.
-Verás Niall... Es que yo…
-No estás cómoda?
-No, no es eso. Es solo que… Es mi primera vez y… Estoy algo nerviosa. –Me sonrió de una forma tierna y se reincorporó quedándose de rodillas en la cama, yo hice lo mismo.
-Sophia, no quiero que te sientas obligada a hacerlo si no quieres. Eres muy importante para mi, y por ti, sabré esperar.
-No me siento obligada, simplemente estoy nerviosa.
-Entonces, quieres que lo hagamos? –Le besé.
-Responde eso a tu pregunte? -Sonreímos y volví a tumbarme en la cama dejando que Niall se quedara encima.
-Haré que sea especial –Susurró.
Volvimos a lo nuestro. Nos besamos durante un buen rato y Niall volvió a intentar lo de antes, pero esta vez, le dejé hacerlo.
Me levanté para ponerme yo encima. Ahora estaba sentada sobre él.
No perdió el tiempo y aprovechó aquella ocasión para desabrochar mi sujetador.
Besé su cuello mientras él acariciaba mi cuerpo. Nos miramos con deseo a los ojos y me quité de encima para tumbarme otra vez en la cama.
Los dos nos quitamos la poca ropa que teníamos en ese momento para quedarnos completamente desnudos y, él empezó a besar mi vientre suave y dulcemente.
Fue subiendo hasta mis pechos e hizo lo mismo y así hasta que sus labios se encontraron con los míos.
-Estás segura?
-Si…
Se colocó un preservativo y yo separé ligeramente mis piernas.
Se acercó a mi acariciando mi muslo y mientras nos besábamos, empezamos a hacerlo.
Finalmente, al acabar,  beso mi cuello y se dejó caer en la cama, agotado.
Nos miramos fijamente y sonreímos.
Me acercó a él para quedarnos abrazados bajo las sábanas. Fue entonces cuando besó mi frente y susurró un ‘Te quiero’ antes de que me quedara dormida escuchando el latido de su corazón.