domingo, 24 de febrero de 2013

Fight for your dreams. Capítulo 12 'Malas noticias'




Apenas pude dormir por la noche, aquellas palabras de rencor que la gente me escribía impedían que conciliara el sueño.
Pasé parte de mi tiempo de desvelo mirando a aquel pequeño duende que dormía abrazado a mi. ¿Esta sería la última noche que dormiría con él? Espero que no.

Por suerte la noche se pasó rápida y amaneció enseguida.

-Buenos días, James. -Le dije al ver que abría los ojos.
-Buenos días, pequeña. -Besó mi frente.
-¿Tienes hambre?
-Muchísima.
-Vale, prepararé el desayuno. -Me levante de cama y me dirigí a la cocina.

Mi hermano y Sandra todavía no se habían despertado. Y al ser domingo tardarían en hacerlo.

Hice el desayuno y avisé a Niall, que vino corriendo a la cocina.
Después de todo este tiempo aun seguía sorprendiéndome su gran apetito.

-Soph, ¿Quieres que vallamos a dar un paseo después de desayunar?
-Yo preferiría volver a la cama contigo...
-Está bien. -Esbozó una sonrisa.

Y así fue, terminamos de comer y regresamos a la cama.


Durante varios minutos solo intercambiábamos miradas, pero más tarde intercambiábamos caricias que, poco a poco, se convirtieron en besos. En apasionados besos.
La excitación estaba en el aire. Pero, aunque las ganas de poseernos mutuamente estuvieran presentes en nosotros, no podíamos hacer nada. Como he dicho antes, mi hermano y Kassandra estaban en su habitación.
-Será mejor que paremos o seré incapaz de controlarme. -Me advirtió Niall.

Le hice caso, salí de la cama y él detrás de mí.
Nos vestimos y decidimos salir a pasear, como había sugerido esta mañana durante el desayuno.

Dejé una nota sobre la mesa de la cocina para avisar a mi hermano de mi ausencia.

Salimos del edificio y empezamos a caminar sin rumbo.

Todavía era temprano, lo que significaba que apenas había gente en las calles. Mejor. Sería un paseo tranquilo.

Estuvimos andando en silencio todo el tiempo, lo que me resultaba algo irritante. Pero ante aquella situación -Que yo me iría en poco tiempo -el miedo a hablar y decir algo que pudiera provocar lágrimas era abrumador. 


Mi hermano me llamó, interrumpiendo aquel silencio:

-¿Qué pasa Jason?
-Sophia, sé que estarás con tu novio, pero debo pedirte que regreses a casa, unos familiares de Kassandra nos han invitado a comer.
-¿Y no puedo quedarme en casa?
-Lo siento, pero no.
-Ja -Colgó.


-¿Quién era? -Preguntó Niall.
-Mi hermano, debo volver a casa...
-Vaya... Bueno, te acompañaré.

Niall me acompañó a casa.
Nos despedimos con un cálido beso y se fue.

Ya en casa mi hermano me obligó a cambiarme de ropa y ponerme algo más elegante. ¿Tan importante sería esa comida?

Ya listos cogimos el coche y en pocos minutos llegamos a la casa de los familiares de Sandra.

El tiempo que estuvimos en aquella casa fue el más frustrante de mi vida. Solo quería irme de allí.

Al regresar a casa mi humor había cambiado por completo. ¿Por qué? Pues porque acababan de darme una noticia que no me gustaba nada.
Los queridos familiares de Sandra nos habían invitado a pasar dos semanas en una casa que tenían en un lago en las afueras de la ciudad.

DOS SEMANAS. Las dos semanas que me quedaban aquí. Las dos últimas semanas que estaría con Niall...
Intenté convencer a mi hermano de que me dejara quedarme, pero mis esfuerzos fueron en vano.

Después de la discusión me encerré en la habitación. Quería llorar, pero no podía llorar, de la rabia no me salían las lágrimas.



Llamé a Niall para contarle lo sucedido:

-Niall... Tengo  que decirte algo.
-¿Qué pasa amor? Pareces angustiada.
-No... No podremos vernos estas dos semanas... -Un nudo se formó en mi garganta y me impedía tener una correcta pronunciación.
-¿¡Qué!? Pero si estos serán tus últimos días aquí. ¿Que ha pasado?
-Unos familiares de Kassandra nos han invitado a pasar estos días en el lago y mi hermano se ha empeñado en que valla. -Parecía que una lágrima quería escaparse de mi ojo.
-Bueno... No te preocupes... Seguro que podremos estar juntos antes de que te vallas. Confía en mi.
-Está bien... -Suspiré. -Tengo que colgar. Adiós, Niall.
-Adiós, Soph. Te quiero. -Colgué.

De nuevo me tiré en cama y clavé mi mirada en aquel calendario.
Dos semanas. Catorce días sin Niall...

¿Qué iba a hacer? ¿Que pasaría ahora?

jueves, 7 de febrero de 2013

Fight for your dreams. Capítulo 11 'Con cada lágrima'


Llevaba dos días encerrada en mi habitación, con la mirada fijada en un pequeño calendario que adornaba una pared, pensando en que solo me quedaban dos semanas para irme y preguntándome cada cinco minutos lo mismo: ‘¿Qué pasará después? ¿Volveremos a vernos? ¿Se acabará todo?’

Sandra y mi hermano interrumpían mis pensamientos a cada momento e intentaban hacerme salir de la habitación, pero no lo conseguían. Ainhoa me había llamado un par de veces, supongo que también estaría preocupada, puesto que no he dado señales de vida en estos días. Y Niall… Eran tantas las llamadas que me había hecho y tantos los mensajes que me había enviado, que ya eran incontables. Y llamadme estúpida, pero no le contesté. Estaba hundida.

-Sophia, tu hermano y yo saldremos a pasear con James. Nos gustaría que vinieras… -Aunque quisiera ir con Sandra, Jason y el pequeño James, no lo haría. Sé que si alguna ‘fan’ me ve me dirá algo horrible, como en las redes sociales…
-Lo siento Kassandra, pero no.

No insistieron más; sabían que les diría que no.

Se fueron y me quedé sola en casa, rogando que el tiempo retrocediera para volver al principio de las vacaciones e impedir que todo esto pasase. 

Pasaron las horas y alguien llamó a la puerta de casa así que fui a abrir. 
A medida que la puerta se iba abriendo una figura masculina quedaba al descubierto.

-Niall… ¿que haces aquí? –Pude notar sus ganas de llorar al mirarle a los ojos, y no le culpo, yo también estaría así si  estuviera en su lugar.
Me abrazó y, las lagrimas que llevaba aguantando desde hacía un tiempo, salieron.
-¿Por qué me has hecho esto? –Dijo entre sollozos.
-Perdóname, no quería hacerte daño… -Me sentí la peor de las personas en ese momento, Niall no se merecía que le tratara así. Verle de esta forma hacía que mi mundo se derrumbase… Quise llorar, pero después de dos días haciéndolo, ya no me quedaban lágrimas.
-Por favor, no lo vuelvas a hacer.
-No lo haré más, pero deja de llorar, se me parte el alma al verte triste. 

Le ayudé a secarse las lágrimas y pasó dentro.
Nos sentamos en el sofá y, otra vez, volvimos a sacar el tema de mi vuelta a España. 

-Sophia, ya te he dicho que aunque el verano se acabe, volveremos a vernos. Deja de pensar en ello.
-Lo sé, pero se me hace difícil. 
-¿Por qué?
-Porque seguramente pasarán meses hasta volver a estar juntos.
En ese momento se instaló un silencio en la habitación; me pareció eterno.
-Me gustaría poder decirte que no, pero posiblemente pase eso… Aun así, quiero que te quede claro que soñaré todas las noches contigo; eres mi pequeña. –Dijo sonriendo tiernamente y mirándome a los ojos para aportarme tranquilidad.
-Niall, te he echo sufrir estos días y aun así, tú… No te merezco…
-Es verdad, me haces sufrir. Pero solo me haces sufrir con cada lágrima que sale de tus ojos. Prométeme que no llorarás por mi cuando te vallas. -Suspiré e intenté sonreír.
-Te lo prometo. 
Me acercó lentamente a él para besarme pero, antes de que nuestros labios llegaran a tocarse, nos interrumpieron. 
Mi hermano y Sandra habían llegado de su paseo.
Nos levantamos del sofá rápidamente y al entrar, Jason nos vio a los dos en el salón.
Me puse muy nerviosa, tenía miedo de como podría reaccionar mi hermano.
-Soph, ¿Quién es tu amigo?
-Se llama Niall, le conocí poco después de llegar aquí. -Dije entre titubeos.
-De acuerdo. -Sonrió.
Estaba demasiado claro que mi hermano sabía que Niall no era solo un amigo, y es que no solo estábamos ruborizados sino que también estábamos cogidos de la mano. 
Aun así, me alegro de que no me haya dicho nada al verme con él.

-Soph, ¿Quiere tu novio quedarse a dormir? -Dijo Jason desde su habitación.
Miré a Niall y sonreímos ante las palabras de mi hermano. 
-Me encantaría. -Me susurró Niall.
Llevé a Niall a mi habitación y Jason le dejó un pijama.
Mientras se cambiaba de ropa yo ayudé a Sandra a preparar la cena.

Después de cenar, y mientras Jason y Sandra recogían la cocina, Niall y yo estuvimos jugando con el pequeño James. 
-Te ves adorable con el bebé en brazos. –Dije mirando embobada a Niall.
-Y tú eres adorable. –Dijo dándome un beso en la mejilla.
-Oh, pero que tiernos. –Claro, ya faltaba Sandra…
-Kassandra, por favor. -Empezaba a ruborizarme de nuevo.
-Perdón, pero es que sois tan monos… 
-Vamos Sandra, no les molestes. –Dijo mi hermano. –Aunque tienes razón, hacen una pareja estupenda. –Me guiñó un ojo y yo volví a sonrojarme.

Al cabo de un rato Jason y Sandra acostaron a James y poco después ellos se quedaron dormidos. 
Niall y yo no éramos capaces de conciliar el sueño, por lo que estuvimos charlando un buen rato; Se dedicó a contarme cosas que le habían sucedido a él y a los chicos en sus conciertos y sus viajes, me reí bastante. 
Hubo un momento en el que Niall se calló y se quedó mirándome.
-Qué pasa?
-Nada. Es solo que me encanta verte sonreír.
-Si sonrío es gracias a ti. -Le besé. -Te quiero.
-Y yo a ti pequeña.

Me acomodé en su pecho y, a los pocos minutos, me quedé dormida.